La refrigeración comercial tiene como objetivo la conservación de alimentos a bajas temperaturas, para prolongar su duración y preservar su calidad. Generalmente, utiliza cámaras frigoríficas de tamaño medio o pequeño, destinadas a refrigerar o congelar alimentos y productos que requieren condiciones de conservación o tratamiento a bajas temperaturas.
Este tipo de refrigeración se utiliza principalmente en el sector hotelero y de la restauración, así como en tiendas, supermercados, carnicerías, negocios de frutas y verduras, y establecimientos lácteos destinados a la venta al por menor.





